JAVIERA MENA: “Palabras que nos cambian la vida…” SEGUNDA PARTE + 1er año del dizque “Blog”

Nota: Esta entrada estaba programada a salir un día antes del aniversario del blog, pero por cuestiones dejadez y poca motivación jajajaja, no salió además que sentí que estaba redundando y diciendo lo mismo solo que en una segunda parte, aún así he decido cambiar poco respecto a como estaba la entrada y conservarla casi al cien, así pues podrá leerse como una repetición de la anterior entrada, mil disculpas si no está a la altura o al nivel. 

¿En dónde nos quedamos? La verdad desde aquella última entrada de Javiera Mena ha pasado ya un buen, y el año se acaba. De paso se acaba el año y este pseudo “blog” cumple año de ser creado como encargo, pero he de confesar le cogido cariño y hasta es mi escape y sitio de respiro y algo de libertad.

Obvio esa anécdota es tan irrelevante comparada a lo que analizaremos ahora y es que Mena es algo especial en mi vida y este álbum es que quizá el que contiene la mejor canción de ella o la que yo considero así sin tapujos la mejor.

Y es que Mena (2010) es el paso definitivo y diría consagratorio de esta artista aunque si alguien esperaba algún toque más acústico pues este álbum no contiene eso, pero no por eso es un mal trabajo. Y ya de plano comenzamos con una declaración de intenciones con el primer tema que se titula Ahondar En Ti. 

Una canción sugerente en plano un poco más carnal jajaja, aunque no necesariamente puede ser de alguien que quiere conocer o saber algo más de ti y tú ni por enterada o tienes miedo de que se pueda conocer tu ser y decides echar para atrás todo, aunque esa persona ha quedado prendada de ti.

 

La segunda canción es una gran balada llamada Hasta la Verdad que es como la continuación del carrusel de emociones y desamores de Mena, con una letra con varias indirectas nos pone en la situación de una noche de fiesta seguramente, donde has puesto el ojo y la flecha en alguien y ya sin reparos esa noche será tuya/o.

 

 

Si nos ponemos quisquillosos y algo intensos, nos podemos dar cuenta que este álbum nos está contando una historia o varias historias y me dirán no es obvio que todas o casi todas las canciones cuentan una historia detrás, pues sí,  pero aquí es una progresión y parece toda una serie de canciones conectadas al mismo fin, la atracción, sensualidad, sexualidad y seducción de la escena fiestera de juventud de muchos y su suerte y mala suerte.

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Pero en este álbum ya no hay muchos atajos o tantas interpretaciones y Mena se destapa y nos adentra a un poco de su mundo y vida, nos abre su corazón con álbum más movido y comercial pero más directo y sincero en cuanto a sus “relaciones” y es inevitable hacer la suma y conexión sobre ella y sus dificultades románticas con las chicas, es como un mensaje y descargo hacia todo ese tabú y rechazos, fracasos y mucha frustración hecha álbum.

 

Así pues y volviendo al producto final, Primera Estrella es la que sigue, historia de una fiesta con algo de alcohol y otras cosas seguramente jajajajaa, pero la letra nos dice que hubo un clic entro dos pobres seres que seguramente están pasando un momento amoroso aprovechando que los “amigos” ya no están ahí presente para presenciar el acto en sí.

Paréntesis: Pero aquí viene lo bueno y es que esta es la canción que me introdujo a su música y no fue por su música irónicamente, sino fue por un tráiler de una película chilena…

 

Y es que parece una suerte de coincidencia e ironía que Javiera Mena (quien también hace un cameo como el avance indica)  y este proyecto esté relacionado y también curioso que la historia trata sobre Daniela, una  chica que vive en un ambiente evangélico que le resulta aburrido y represivo, por lo cual decide rebelarse ante eso gozando desenfrenada de su sexualidad lo que le llevará a ser expulsada de su colegio católico y terminar trabajando para el canal de televisión religioso de uno de sus familiares, donde conocerá a sus dos amores Tomás un tipo  correcto y “algo” conservador, y Antonia una chica que no comparte la visión del canal y le da igual, solo está ahí por el trabajo y la pasta. Lo cual le llevará a un dilema y triángulo amoroso.

Película interesante y chistosa que hace una crítica hacia el fundamentalismo y la hipocresía, que pone en contexto todas estas situaciones hormonales adolescentes y cómo el lidiar con eso, a veces ni siquiera tiene que ver con nosotros sino con lo que piensa el resto y nuestro entorno familiar.

Dato curioso, la película es dirigida por Marialy Rivas y es basada en un blog que a su vez se convirtió en una novela, cuya autora es Camila Gutiérrez, la verdadera “Joven y Alocada”  tristemente envuelta en una polémica por apoyar las causas a favor de las libertades sexuales y criticar a cierto ex presidente chileno que busca nuevamente ser elegido jajajajaa, el círculo se completa.

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Una vez terminado el paréntesis retomemos el tema principal es que precisamente El Amanecer fue la primera canción que escuché de ella y me agradó, es una de sus más conocidas y está en la película (aunque no esta versión).

 

 

Aunque admito que soy un poco malo jajajaa, y les dejo la versión “original” que es un demo no tan pulido de su cancionero pero que conserva el espíritu aunque es menos movido y va a ritmo más lento y pues la canción de qué va, creo pueden intuir con ese título y por algo se la eligió para esa película.

Básicamente una noche de fiesta que termina con una “cruda” (resaca) y cómo esa persona en el transcurso se deja llevar por la “pasión” aprovechando su soltería y la atracción hacia alguien más, por lo que pasa lo inevitable.

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Como decíamos anteriormente este álbum es prácticamente una recopilación de anécdotas e historias y tragedias del amor, y la canción que le sigue es quizá mi canción favorita de Javiera, su carrera sigue en activo y tiene muy buenas canciones en su último álbum y la que sacó reciente con sus nuevos trabajos.

Pero hay algo en No te cuesta nada que para mí hace que se destaque sobre el resto y sea acorde a mi subjetiva opinión la mejor del álbum y quizá la mejor de Mena, aunque con Esquemas Juveniles, Cámara Lenta, Sol de Invierno, El Amanecer, Un Audífono Tú, Un Audífono Yo, Esa Fuerza, Otra Era, Que Me Tome La Noche es algo difícil.

 

No sé si serán los arreglos y la tonada de piano, ese toque a balada de mediados de los ochenta y principios de los noventas, su letra desgarradora e identificable, creo que lo que funciona es todo, su voz, la mezcla, el piano y la historia.

A quién no le han roto el corazón, quién no se ha portado horrible en una relación o en su defecto ha sido plato de segunda mesa, o ha sentido una atracción y conexión tan fuerte con alguien pero simplemente nadie dio el primer paso y si uno lo dio al final se echó para atrás.

Creo sinceramente que esta canción resume todo lo que es Javiera Mena, ilusión, frustración, pasión y amor y desamor. Como digo, ella aún tiene una carrera por delante pero hasta ahora nada ha llegado a los niveles de esta canción que es simplemente perfecta.

Seguimos con Luz de Piedra de Luna canción que hay que seguirle la pista porque será un Déjà vu o flashback cuando lleguemos a su último álbum.

Una canción más simple y movida, bailable y totalmente fiestera, que nos da indicios de a dónde se dirigía el estilo de Javiera.

 

El álbum se complementa con Sufrir, Acá entera, y Un audífono tú, un audífono yo

Junto con Jens Lekman músico que va por el mismo género de Javiera Mena, producen Sufrir, una gran balada electro pop con una letra de desamor pero muy bailable y discotequera, de ritmo pegadizo con Lekman compartiendo como voz de respaldo para coros, y una parte cantada por él en inglés.

Como dijimos anteriormente Mena estaba dando un vuelco hacia un estilo más comercial y electrónico, y esta canción es buena muestra de aquello, y es que quién diría que con ese título Javiera saldría con una canción movediza.

Acá entera es la que sigue y vuelven las letras románticas y con clave hacia romances femeninos, a riesgo de seguir sonando repetitivo, podemos concluir que la obra de Javiera es una oda a las relaciones entre mujeres, hay dejos o claves de fracaso, amor, y nostalgia en sus letras y es que situándonos en el contexto de quién es ella y qué forma parte de su vida, su obra es un reflejo de la esencia de la cantante y autora.

Esta canción se puede enmarcar en Drum & Bass con arreglos en sintetizadores y también ideal para bailar en algún antro jajaja.

Sin embargo Javiera Mena concluye de manera magistral este trabajo y que apenas es su segundo álbum (en solitario), una balada electro pop que nos recuerda a algo que podría salir de los ochenta, romántica, suave, dulce y sincera.

Gran canción de amor y nerviosismo, con un aura de angustia adolescente, una letra que nos recuerda a ciertas situaciones de la vida y la timidez respecto a confesar nuestros verdaderos sentimientos , y su título lo resume Un audífono tú, un audífono yo…

Balada romántica estilo “ochentera” que rescata lo mejor de los dos mundos de Javiera Mena, sus letras justas y la instrumentación, a pesar de no ser “acústica”, la canción transpira Mena en toda su esencia.

Hemos llegado al final de la parte dos y vemos cómo hubo un cambio de estilo sin embargo las letras y el mensaje de Mena se siguen repitiendo aunque ahora con una producción más trabajada y profesional, pero en el fondo con la misma alma y corazón…

Creo que la mejor o al menos mi favorita  canción de todo este trabajo es No te cuesta nada, si una canción tendría que ser la carta de presentación del álbum sería esa.

Final de la segunda parte y a la espera de cerrar la trilogía, pero a la expectativa de lo nuevo que está trabajando ella, ha sacado una canción no hace mucho y parece que su cuarto o sexto trabajo en total (contando Prissa y Primeras composiciones) y cuarto en solitario podría explorar más ese estilo bailable y electro, pero como hemos visto en este breve repaso Javiera Mena siempre vuelve a sus orígenes…

 

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Can Can: Una mirada nostálgica al pasado… (Desde El Fin hasta el principio)

Vueltas le doy, para tratar de explicar una de las bandas que marcó el fin de mi adolescencia y me acompañó en momentos duros y difíciles, la casualidad y el destino hicieron su parte para que la encuentre en el momento justo y exacto…

La verdad no soy un gran conocedor de música, ni siquiera un crítico especializado (ni de ninguna cosa, en realidad soy solo alguien con algo de tiempo e internet y que suelta sus opiniones por ahí jajaja)  así que no sabría cómo analizar el mar de emociones que causaba esta banda en mí, solo sé que el descubrirla me abrió las puertas a un mundo totalmente desconocido para mí, el saber que aquí habían bandas decentes y su música en realidad era buena, muy buena…

Can Can fue ese nexo que llevó por los caminos de la “escena independiente” y si bien seguramente hay otras bandas más viejas que labraron camino, al menos Can Can fue de las pioneras.

La primera canción que escuché de ellos fue UIO y la verdad no me llamó mucho la atención, era buena y me transportaba a un estado nostálgico y un tanto triste, pero no movía las fibras, sin embargo Youtube y sus caminos de listas de reproducciones me dieron un repaso y paseo para mi sorpresa, extensa discografía y diversas etapas.

 

Según la información recabada existen desde el 2002 o existieron, la verdad no sé qué pasó con ellos sus últimos pasos fueron por el 2012-2014 dando conciertos y aparte de los proyectos en paralelo de sus integrantes como Denisse Santos que junto a Roger Ycaza (Mamá Vudú 1992) crearon  “Mundos” (2013) y Toño Cepeda estaba despegando con Biorng Borg (2009) banda que compartiría un destino similar pero que será abordada en otra ocasión.

Así, allá por el año 2012 en lo que sería la última etapa de los “canes” los conocí y me empezó a enganchar su música, admito que los conocí en su período más “comercial” y menos experimental que es como iniciaron y es precisamente ahí que me quedó la duda: “de qué hubiera pasado sí”…

Para mí tenían todos los elementos en esa etapa para expandirse y triunfar comercialmente a escala masiva, si de por sí ya era un placer adquirido de los “hispters” por qué no llegar a un mayor público. y soñaba y fantaseaba con el día que los “grandes conciertos” fueran para verlos a ellos, colmando algún estadio o escenario famoso de esta ciudad o país, admito los veía con ojos de “material explotable” y comercial.

Quizá era muy joven y estúpido aún y algo en mí no podía ver más allá del simple negocio. Y es que después de todo estaba un poco harto de la música que se solía pasar en la radio y las “propuestas musicales” ecuatorianas que se limitaban a ser una simple copia atrasada de lo que ya había sonado antes en algún lugar del globo terráqueo.

Como decía mi revelación de Can Can (2002) fue precisamente con su último álbum, y es que CAOS (2011) era en resumidas cuentas una carta o mensaje oculto enviado para mí, bueno no tan pretencioso jajajaa, pero sus letras y canciones, y es que siempre sentí que había más cabeza que una simple tonada “rock-popera”  y le daba vueltas a sus melodías.

Decir que es un gran trabajo se queda corto para lo que es el álbum y que tiene canciones tan memorables como la propia “Caos”, de donde sale el nombre para el álbum.

Una tonada “electro pop” que bien uno pudiera  confundir con un sonido más próximo a Belanova (2000) y que será aunque suena a chiste, lo más electro que escucharemos en una banda que precisamente se hizo famosa por eso.

Con una letra burlona hacia la frivolidad y cotidianidad de la vida, relata la monotonía y rutina, en una especie de descargo al estilo de vida actual y las “crisis existenciales”.

Sin embargo no todo se limita a la canción que da el nombre al álbum, otras gemas escondidas como Valles, una canción que abarca menos tópicos y que nos relata simplemente el recuerdo de una relación que ya fue y del recuerdo que trae el trayecto entre ciudad principal al valle de Cumbayá, una lugar común y quizá intrascendente convertido en una historia y una canción.

Y es que el mérito de Can Can es transformar los lugares comunes en pequeñas historias y tragedias con las que quien los escucha se puede identificar.

Pesadilla es otra de esas canciones que detrás de un sonido que nos remite a algo “común” y “comercial” tiene una letra que no se corresponde a lo que nos dice y ahí está su genialidad.

Es en realidad una “pesadilla”, es en realidad alguien que se rayó y abrazó la locura, es acerca de nuestros demonios, o uno es el loco rayado de los demonios internos que encuentra a través de las tonadas del “Can” una forma de poder conectar y sacar todo la mierda acumulada a través de una canción .

Y es que simplemente adentrarse a ellos es como entrar Al Mar, un mar de emociones y sonidos, precisamente una de sus tonadas más románticas-melancólicas y “single”.

Podría pasarme horas y horas escribiendo de este álbum y lo que significó para mí pero prefiero que lo escuchen y no seguir soltando “spoilers” para que lo experimenten por ustedes mismos.

Así pues, cerrada esa etapa que irónicamente es el final o el último trabajo de la banda, iremos a Guardacan (2007) o el “matrimonio musical” con Guardarraya (2000)  un interesante álbum con versiones en vivo o mejor dicho reversiones de las canciones de ambas bandas.

(Big Bang, uno de los clásicos de Guardarraya interpretada por Denisse Santos)

Un “crossover” épico si cabe y que aún cuando los “canes” se destacaron por su estilo más “electrónico” se adecuaron bien a un estilo más natural y movido, menos “electro” y más acústico, dos bandas ya de por sí famosas se unían y el “cachorro” fue un DVD +álbum, quizá una joya que de haber sabido de su existencia antes, la tendría entre mis preciados tesoros pero que no he tenido el placer de escuchar por completo, aún lo poco que se encuentra por internet. da a entender que calidad le sobrababa al trabajo.

Así llegamos a Lado C (2007) un trabajo que en realidad viene siendo como una actualización de algunas de sus canciones como UIO, Casi Siempre y Suerte, un sonido más acústico y menos electrónico, pero aún con ese componente onírico y que algunos lo llamarían “psicodélico” sobre todo en la canción Hotel y se intensifica más con la canción Suerte que tanto en su versión original como la “nueva” tiene un toque fantasmagórico e incluso del mal rollo, lo cual nos indica que Can Can siempre ha tenido como “leitmotiv” adentrarse en la psique humana, tan frágil y manipulable, siendo Pornovida su tema más experimental recordándonos al Trip Hop y Ambient, muy similar a los estilos del afamado compositor Akira Yamaoka y su mundo de oscuridad en el pueblo de la  “niebla eterna”.

Tanto por las letras como por la instrumentación, y los efectos de distorsiones y sintetizadores, quizá Lado C sea de los trabajos más oscuros que ha realizado la banda, junto con CAOS. 

(Suerte; versión original)

Un año atrás, Can Can sacaba algunos remixes y uno de ellos sería de uno de sus primeros temas, el tan afamado Casi Siempre y que sería la canción que de pié a otro de los mitos contemporáneos de la escena independiente, pero ya que esto no es un post sobre el genial peón, a.k.a. Da Pawn (alter ego de Mauro Samaniego), solo decir que si la letra de Can Can ya era un golpe directo al corazón, a pesar de que la instrumentación no se correspondiera con la trágica historia que nos canta, Samaniego la convertiría en un mar de lágrimas y depresiones jajajaja e himno de depresivos y suicidas en potencia (jajaja lo último exagerado :P), pero una vez más Da Pawn (2013)  será motivo de controversia en otra ocasión.

 

Nos vamos acercando peligrosamente a principios de siglo y todo se torna más confuso, poca información hay acerca de este período y de lo que se pueda encontrar de Can Can. pero situándonos en el año 2004… Aucas le metía cinco goles a Liga sin piedad en la “Caldera del Sur” hoy conocido como Gonzalo Pozo Ripalda, René Higuita firmaba para el mismo equipo estaría jugando hasta dar positivo en dopaje, no sé si alguna vez los helados Eskimo fueron muy populares, referencias… ¿referencias a viejas consolas de videojuegos? como la Coleco Vision (1982), La Nintendo Entertaiment System (1983), Atari (1977), covers de canciones ecuatorianas, referencias a la cultura popular ecuatoriana, una canción escrita por uno de los futuros miembros de Niñosaurios (2007) otra banda “mítica” para variar, y referencias a los pixeles en la era de 8bits, antes siquiera que Alkaloides (2011) (otra banda genial) consagrara su publicidad gratuita a Nintendo jajajajaa (en especial al N64).

Disculpen pero es demasiado fuerte intentar procesar todas las referencias y conexiones con proyectos que se sucedieron a futuro y cómo seguramente esta banda y este álbum tuvo que ver con ellos, ya sea de forma directa o indirecta.  Y quizá me toque escribir de las otras bandas y gustoso lo haré, porque todas los anteriormente citadas han sido parte de mi vida y alegrías y tristezas, y quedan pendientes.

Pero volviendo al tema central; Malditos Villanos Pixelados (2004) será el álbum que defina su estilo, tiene todo lo que hicieron después y venían haciendo antes, trip hop, ambient, acústicos, mezclas con sintetizadores y la computadora, distorsiones, voces esquizofrénicas, etc…

Aquí creo está la piedra fundacional de Can Can y aún ignorando y estando consciente que este no fue el primer trabajo de ellos. Aquí está pasado, presente y futuro.

Sus mezclas “experimentales” en Coleco, Lo Recotuménico, El Aucas muy bien, Himno al Ingeniero, Ay mi vida, René Higuita, Nintendo.

Sus acústicos como Atari, UIO (clásico) y sus canciones más pesadas y rockeras como Eskimo, IERI (temazo) y Megabass, sin olvidar Levitaba, años después interpretada por su titular e incluida a la lista del cancionero de los Niñosaurios.

 

 

Mención honorífica para el cover de “Fatalidad” vals de composición peruana pero inmortalizado en la voz de Julio Jaramillo que es una de sus versiones e interpretaciones más conocidas, y no podía faltar que Can Can haga su homenaje sobre todo teniendo en cuenta sus letras trágicas y oscuridad, quién mejor que ellos de entre tantos para darle un toque “electro”.

 

Y es que ya estamos llegando al fin o al principio, todo depende de qué queramos que sea,  más uno se puede convencer o desencantar de los toques o dejos “comerciales” y explotables de Can Can, más se acerca a su esencia y corazón, mi mente estúpida los puso al mismo nivel de la basura que sonaban las grandes radios y quizá no es basura, solo es otro tipo de música con sus fanáticos y escuchas, así como yo amo a Can Can y no los puedo ver “objetivamente” y los he “idealizado”, así les pasa a otras personas con otros músicos y bandas.

La máquina del tiempo me prueba equivocado y delirante.

En el fondo quería que fueran “comerciales” (lo que sea que signifique eso), quería que fueran más conocidos y ascendieran al estrellato, que fueran reconocidos a nivel internacional y sean una de nuestras bandas insignes, que fueran placer y delirio de multitudes y grandes escenarios con llenazos totales, que firmen con una gran disquera (sí, todavía eran relevantes los sellos discográficos en esas épocas),  que sean todos unos “ROCKSTARS”, pero qué acaso ya no lo eran.

Pues yo creo que sí y a su modo, eran conocidos y reconocidos, en quizá un pequeño grupo de personas, entre ellas yo y tenían su séquito y “fans”, se metieron a esta aventura de ser “artistas”, y lo siguen siendo, dejaron grandes canciones y letras que seguro a futuro serán re interpretadas por otras bandas locales… Momento ya le hicieron un tributo en 2012, Paréntesis.

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Una carta de admiración y amor para la trayectoria por parte de músicos locales.

Y retomando el hilo del “rant”; intentaron vivir de esto que es la “música” en un país donde vivir del “arte” aún suena a chiste y donde el argumento de apoya lo nuestro ha quedado tirado al piso por pasos en falso a todo nivel, donde había que pagar para que te suenen o caerle muy bien a los de las estaciones o en su defecto demostrar algo de talento.

La ley 1×1 llegó muy tarde me temo y aún así no ha logrado sacar del pozo a la incipiente “industria”, pero la “ESCENA INDEPENDIENTE” sigue en pie, escena “hipster” para algunos, escena “quiteña” para otros, da igual…

Una vez terminado el descargo y desvarío, aún pienso que pudieron llegar más lejos, pero de haber “cedido” a ser más conocidos, quizá no tendríamos las geniales letras y álbumes que nos dieron, quizá no se sentiría esa oscuridad, melancolía y sinceridad.

Años después de su desaparición, vi a Denisse Santos en un conocido local de hamburguesas de la capital y que tiene por logo a un bigotón y no precisamente Nebot jajajaja.

La quedé viendo discretamente, estaba junto a Roger, en realidad era la primera vez que la veía “en vivo” y me quedé un poco helado, debo decir y admitir que nunca fui a uno de sus conciertos y es más todo mi “contacto” había sido virtual y gracias al “Bandcamp” y vídeos en Youtube.

Mar de emociones y dudas me azotaron, una parte de mí quería acercarse y decirle lo mucho que la admiraba (los admiraba, a él también), ser fanboy y soltar todo esta maraña de ideas que ahora escribí, pero no hice nada solo los vi pasar y es que nunca he dado muestras muy expresivas de admiración “face to face”. 

Ese día dejé pasar la oportunidad de incomodar a esa persona que había escuchado durante unos pocos años y que llegué a sentir las letras  que interpretaba como mensajes “del más allá”, y quizá así fue mejor, cual “stalker” viendo desde la lejanía y en modo “mute”.

Sin embargo hoy fue el día de poder ventilar y sacar todo eso que me atormentaba e intentaba expresar… Con la torpeza de un novato que nunca supo cómo ordenar bien las ideas y presentar un escrito “resumido”…

En realidad su música significó “algo más” que sólo música y fueron la puerta de entrada hacia un nuevo mundo de emociones, sonidos, letras, voces, instrumentación, algo a lo que no le había prestado atención y cuando “llegó” supuso una “revelación” casi profética y orgásmica.

No estoy seguro si existe el amor a primera vista, seguro ese no fue el caso con Can Can, tuvo que haber una primera, segunda y tercera y no vista sino “escuchada” jajaja, el primer “amor” no se olvida dicen, le marca a uno y esta es mi pequeña historia y tragedia con los “canes”.

No todo es cuestión de “plata” y “fama”, Can Can era honestidad y disfrute, gente que disfrutaba y daba todo de sí ya sea presentándose en un teatro o un pequeño bar (como lo muestran los videos de sus presentanciones), lo mismo daba si esto no fuera “negocio” o si la gira no fuera lo esperado, lo tomaban con humor y humildad como relatan en algunas entrevistas en especial una que les hiciera la extinta página “Microtono” a Daniel Pasquel (Marley Muerto 2011) .

M: ¿Cómo definirían su música y cuál es su proyección?

D: Nosotros hacemos la música, quienes la oyen la definirán. Nuevos discos: en camino. El estilo cambió hacia una banda con aportes de muchos más colaboradores, lo que se verá reflejado en el nuevo disco.

M: ¿Hacia dónde va la música ecuatoriana? ¿Tienen algún chance los músicos de Ecuador para que los conozcan en otros lados?

D: La grupa ha tenido una respuesta grandísima a nivel internacional, y creo que es obvio que la opinión extranjera se enfoque en las bandas que rescatan la música tradicional ecuatoriana. ¿Para donde va la música ecuatoriana?, como diría Alvarito: p’adelante ecuador, p’adelante.

Para finalizar una de sus primeras canciones y es que con esta y otras comenzaron allá por el 2002, con su álbum homónimo Can Can (2002). el que empezó todo y en el que se encuentran tonadas suaves y mezclas electrónicas.

Bésame tanto que no es más que un remix de Bésame Mucho con la seña particular del Can.

Suerte una de sus obras más oscuras como ya dijimos, Casi Siempre un himno eterno, Vestir Rosado una canción poderosa sobre una relación tóxica que nos recuerda un poco a algo que podría salir de la voz de Julieta Venegas,

Mezclas como Metalcanicals, Secretaria 7/4, 3 días al solm, Vine… que nos da pistas sobre sonido tan “singular” de fusiones.

Despierta y Puedo Ver, sin duda una de las letras más desgarradoras, tristes, depresivas pero endulzadas con la voz de Santos.

Pero Can Can no sólo fue o es Denisse Santos, sino también Daniel Pasquel como guitarra, Toño Cepeda como bajista, Ernesto Karolys de bataca, Andrés Benavides también baterista, y como ex bateristas e integrantes Patricio Sánchez y Andrés Caicedo. Y es que, qué fuera de su música sin el Drum and Bass, especialmente la percusión.

En fin, ellos fueron Can Can y con su arriesgada propuesta demostraron que en este país y en esta ciudad se podía hacer música con calidad, hicieron viajar a esta pobre alma a otros estados de ánimo insospechados y le dieron una patada al mismo infierno de los pensamientos y lo devolvieron a la vida con un segundo aire, para nuevamente envolverte con sus ondas sonoras…

Me he extendido demasiado y pudiera seguir pero el juicio y la opinión la tienen ustedes, qué más puedo decir que no he dicho, banda totalmente clásica y pionera de los 2000, si gustan escuchar o saber más de Can Can, aquí les dejo su bandcamp, está casi todo, excepto el primer álbum y Lado C.

Álbumes de Can Can: https://can-can.bandcamp.com

Gracias por tanto a cambio de poco Can Can, donde quiere que estén, sepan tienen a un “fanático” más que aprecia su trabajo, que espera algún día poder verlos en vivo, aunque quizá igual me quede callado y me limite simplemente a observarlos y disfrutar… Que eso es lo que mejor hago.